Tu mejor universidad será, con significativa diferencia: la misma calle que pisas, los ojos de quien es ajeno a ti, la escucha activa y una mente abierta dispuesta a dejar a un lado las propias creencias. A partir de ahí, cualquier libro que te provoque interrogantes sobre lo que «crees saber»…
GRADUADA EN PSICOLOGÍA
¿Qué aprendí allí?
Adquirí los conocimientos necesarios para establecer una idea general sobre qué es y qué implica entender la Mente Humana.
¿¿Sólo eso??
Mmm sí, no añadiría mucho más. El camino se hace al andar y allí caminas muy poco. Estos primeros estudios son tan generales, tan conceptuales y procedimentales que el alumn@ se pierde entre sus ideas.
¿Comooorrrr??
Escuchas al profesor@, lees libros, memorizas, interiorizas teorías… pero no lo traduces a la realidad que hay en la calle. Y eso es un requisito indispensable para cualquier profesional de la psicología. Lo que lees en un libro o lo que sabes sobre tal cosa, debes poder identificarlo en unos ojos que lloran, en unas manos que tiemblan o en el discurso x de una persona que dice sufrir ansiedad. Eso no se imparte, no se generan oportunidades de ver la realidad.
Las prácticas en el grado, vienen tarde y son insuficientes. Para mi, saber relacionarte con la realidad de otras personas y desarrollar una propia identidad como profesional es vital. Eso llega con la experiencia y ello viene con la oportunidad de salir fuera.
MÁSTER EN PSICOLOGÍA GENERAL SANITARIA
¿De qué sirve?
¿La verdad? Es una relativa ampliación de lo que ya has estudiado en el grado. Para mi, es más un requisito administrativo y legal más que otra cosa. Sin esto, hoy por hoy es muy complicado poder ejercer libremente de psicólog@ y abrir una consulta.
¿No te aportó nada más que seguridad laboral a la hora de trabajar con clientes?
Quien llega a este punto de su carrera formativa, de base, creo que tiene cierta inclinación y/o vocación por ayudar a aquel que sufre. Sin embargo, aunque el máster sí genera nuevas ideas sobre qué rol ejerce este tipo de profesional y afianza algunos conocimientos clave, personalmente, no me abrió la mente mucho más allá. Tal vez se deba a que mis inquietudes comenzaron muchos años antes y yo, por mi cuenta, ya había emprendido mi camino realizando un voluntariado que me acercaba directamente a esas personas que no estaban en su mejor momento vital. Por lo tanto, lo que iba aprendiendo en el máster, ya lo iba aplicando fuera. Es decir, mi sirvió de «guía-orientación-apoyo» para saber cómo traducir mis conocimientos a la pura realidad humana.
MÁSTER EN PSICOLOGÍA DEPORTIVA Y DE ALTO RENDIMIENTO
¿De qué va?
En mis años de universidad comencé a realizar muuucho ejercicio físico y entre una cosa y otra, acabé padeciendo la Triada de la Atleta Deportista.
¡Para-para! ¿Queee-quéeee???
Es una condición física por la cual la mujer deja de menstruar y tiene problemas en la regeneración ósea debida a la baja disponibilidad energética. Es decir: me alimentaba inadecuadamente (comía menos de lo que mi cuerpo necesitaba para rendir a ese nivel y a esa intensidad) y eso me llevó a paralizar mi capacidad reproductiva. Debido a ello, a la alteración hormonal, mis huesos se volvieron más frágiles y me rompí la clavícula en un golpe tonto a caballo.
Volviendo al tema de qué van estos estudios: ¿cómo pasé de no hacer ejercicio, a ese nivel extenuante de entrenamiento? ¿Qué cambios psicológicos se dan para que alguien acabe derivando en una situación así? Esto, por ejemplo, es algo que se estudia a través de la psicología deportiva. Se intenta comprender la mente de un/a deportista para X fin.
Traducido: el psicólogo deportivo especializa su actuación en toda aquella persona que está vinculada o quiere vincularse al ámbito deportivo, ya sea para mejorar su rendimiento, para generar nuevos hábitos etc.